¿CUÁNDO DENUNCIAR ANTE UN MALTRATO ANIMAL?

El maltrato animal en España es un problema social grave y con raíces muy profundas. Para entender hasta qué punto en nuestro país tenemos un largo camino que recorrer respecto a nuestros vecinos europeos, basta con echar un vistazo al gran número de festejos populares a lo ancho y largo de nuestra geografía que están basados en la tortura y muerte de algún animal.
En cuanto a los perros y gatos las cifras son también estremecedoras, pues nada más y nada menos que 200.000 son anualmente víctimas de abandono y malos tratos. Entre ellos, hay que destacar especialmente los perros destinados a la caza. Galgos, podencos, bretones, bracos y otras razas son desgraciadamente tratados como “herramientas de usar y tirar” y miles de ellos son abandonados o cruelmente asesinados al terminar la temporada cinegética

Para empezar, partimos de la base de que aún no existe (a pesar de que se lleva solicitando insistentemente durante muchos años, y el anterior gobierno falsamente prometió sacarla durante su última legislatura) una Ley Marco a nivel nacional que ampare a los animales y establezca una normativa homogénea en todo el territorio español. Lo único con lo que hasta ahora contamos es una serie de reglamentaciones autonómicas que difieren significativamente entre las distintas Comunidades, con la consiguiente falta de consistencia y de líneas claras de actuación entre unas regiones y otras. De todas ellas, la normativa catalana es la más avanzada, prohibiendo, entre otros, el sacrificio de animales sanos en las perreras, las mutilaciones como cortes de orejas y rabo por estética racial,  la  cordectomía (extirpación de las cuerdas vocales para evitar el ladrido) en perros o la desungulación (amputación de las uñas) en gatos. En otras Comunidades Autónomas los animales no tienen tanta suerte, y estas aberrantes prácticas están permitidas si las realiza un profesional veterinario.
Sin embargo, a pesar de contar sólo con esta insuficiente y heterogénea normativa, es mucho lo que está en nuestra mano hacer para luchar contra las distintas formas de  abuso animal. Ante cualquier caso de maltrato que se presencie es muy importante denunciar, ya que nuestra denuncia puede salvar a los animales, que no pueden defenderse, de una vida de penurias e incluso de la muerte. Para ser parte de la solución y no del problema, debemos ser la voz de los que no la tienen. La presión social ejercida con las denuncias es, además, indispensable para que las víctimas no sean injustamente olvidadas y los hechos no queden impunes.
 HECHOS QUE PUEDEN SER DENUNCIADOS
El maltrato de un animal es un concepto mucho más amplio que lo que se refiere sólo a al abandono o a la violencia física  (golpes, vejaciones, peleas organizadas, etc). Los malos tratos incluyen también llevar a los animales en transportes inapropiados  mantener animales en estado de malnutrición (Fotos 10 y 11), en condiciones higiénico-sanitarias deficientes, sin cobijo, en instalaciones inadecuadas, con dificultades para su movilidad (maneados, atados, encadenados…) o sin brindarles atención veterinaria cuando presentan signos de enfermedad
Un animal también es maltratado cuando no son cubiertas las necesidades etológicas que su especie precisa para desarrollarse y tener una vida plena. El perro, por ejemplo, como animal social que es, necesita compañía, sentirse integrado en su familia humana, tener contacto con ella, pasear, jugar… Si se le niega el cariño o se le mantiene aislado o en soledad, el animal no está siendo bien tratado y tiene carencias que le provocan sufrimiento y merman su calidad de vida.

PARA MÁS INFORMACIÓN VISITA:
Partido Animalista contra el Maltrato Animal

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